Realicé un proceso de orientación vocacional cuando aún estaba en el colegio donde descubrí que tenía una inclinación favorable hacia las ciencias sociales. En paralelo, durante mis últimos años en el secundario, me convertí en interlocutor entre mis amigos y las autoridades del colegio, ante algún conflicto o situación particular; así entendí que tenía facilidad para poder negociar o mediar frente a distintas situaciones. Por todo esto, es que decidí optar por estudiar Derecho.
Desde ya, cuando elegí la carrera me basé en la información de la cual tenía mayor acceso o visibilidad, por ejemplo, todos nos imaginamos un abogado como los que salen en la televisión, que hacen reclamos judiciales o se dedican a la rama del derecho penal. Al llegar a 3er y 4to año de la carrera, descubrís que son muchas las ramas del derecho que existen y las especialidades de la misma, por lo que el espectro de ejercicio profesional se amplía.
Por esa época decidí aplicar a través de un buscador de empleos online a una búsqueda para una pasantía en el departamento de legales de una empresa multinacional agroindustrial. La verdad es que los primeros días no entendía cómo funciona el mundo laboral -hasta ese momento sólo me había dedicado a estudiar- pero luego de unas semanas y a medida que iba pasando el tiempo, descubrí lo interesante de estar trabajando en un departamento de legales mientras estudias, e ir aumentando la confianza en mis tareas a medida que pasaba el tiempo. Podía aplicar cosas que estudiaba en el trabajo y viceversa.
Luego de esa experiencia vinieron otras distintas y hoy me desempeño como responsable de legales en una empresa americana. Las tareas son diversas, incluyen el asesoramiento en derecho laboral y sindical al departamento de recursos humanos, la redacción y revisión de contratos, el mantenimiento de los registros societarios de la empresa al día y el asesoramiento diario a los gerentes de las unidades de negocio de la empresa a los fines de reducir los riesgos por contingencias legales al momento de la toma de decisiones.
Lo mejor de mi trabajo es que todos los días son diferentes. Frente al análisis de cada consulta, tenés que volver a leer y comprender la normativa vigente a los fines de dar un correcto asesoramiento. Eso te lleva a estar constantemente actualizado en la normativa aplicable a la empresa. Hay que poner en juego habilidades para comunicarte con otros y ser muy flexible para adaptarte a un entorno cambiante; pero por sobre todas las cosas la clave es aprender a negociar cada vez mejor y saber manejar la presión que implica cumplir con tiempos de respuesta acotados y clientes exigentes”
¿Qué consejo le darías a quien está buscando su vocación?
Con esfuerzo y perseverancia, uno puede obtener lo que se propone, pero es fundamental estudiar algo que les guste o tengan facilidad para luego aplicar a nivel profesional. Asimismo, les recomiendo que averigüen las distintas aplicaciones profesionales que pueden ejercer en base a su elección y que traten de tomar un café con algún conocido que esté trabajando de lo que les interesa.